Almohadas y sacos de dormir: más importantes de lo que crees

Para los que pasan mucho tiempo al aire libre, no hay nada más frustrante que tener otra razón para traer esos molestos mosquitos. Afortunadamente, hay algunas medidas estupendas para prevenirlos, aunque mucha gente sigue sin hacerlo. Es especialmente difícil evitar estas molestas criaturas cuando se duerme fuera de la comodidad de la casa, pero hay algunas alternativas estupendas.

Si consigues evitarlos, vale la pena que te des cuenta de que simplemente no van a desaparecer. No se irán, tanto si duermes fuera de casa como si estás colgado en el bosque. Puedes apaciguarte simplemente llevando capas de ropa muy abrigada, pero una forma de mantenerlos realmente alejados es simplemente declarar la guerra a los insectos.

Otra opción es unirse a un grupo de personas que salgan en grupo. Por ejemplo, el Parque Algonquin lo hace, y hay otros en todo EE.UU. Los que salen en grupo descubrirán que consiguen acampar sin plagas en cualquier lugar al que vayan. Además, cuando te dirijas a la costa, te ayudará saber qué tipo de insectos predominan en la zona. Intente buscar aquellos que tengan un historial de ser amables con los humanos.

Probablemente no ocurrirá de la noche a la mañana, pero al final los bichos caerán en la consideración. Con el tiempo, aprenderán a dejar en paz a los humanos. Esto requiere paciencia por tu parte, pero con el tiempo te librarás de la mayoría de los bichos. El simple hecho de tomarse el tiempo necesario para organizarse, evitar los lugares en los que es probable que se encuentren y prepararse para cuando se presenten puede ayudarle a dormir.

También se puede conseguir una experiencia memorable mediante el pensamiento creativo. Por ejemplo, finge ser un mosquito, una avispa o un caballo. Ahora que te has identificado como tal, enfoca tu mente hacia el pensamiento de que vas a morir o a disfrutar viendo algo repetitivo. Piensa en cosas que te hagan feliz, o en cosas que te mantengan entretenido.

También es una buena manera de evitar los mosquitos, las avispas y las garrapatas. Suenan bastante atemorizantes, ¿verdad? Pues puedes combatirlos con el repelente de insectos adecuado. También puedes evitar convertirte en un mosquito o una avispa. Rocíate cada mañana y vuelve a aplicarte a lo largo del día. Si no te lavas poco después de la exposición, la piel empieza a ponerse muy irritada. La mejor manera de evitar estas criaturas es evitar el contacto directo.

La natación también es una buena forma de evitar las picaduras de mosquito. Señoras, esto no es aplicable si tienen niños. Relájese y aguante. Cuando salgas del agua, limpia inmediatamente la piel que te haya picado y aplícate una loción tópica contra el picor. Si vas a estar en el agua, es conveniente que utilices un sombrero de ala para hacerlo. Colocar algo caliente en los ojos también evitará que la irritación te moleste mientras nadas.

La ropa que lleves cuando no vayas a estar en el agua también debe cambiarse con frecuencia. Si tu ropa es vieja y sudas con facilidad, sólo conseguirás pasar más calor al permanecer en el agua. La forma más importante y eficaz de mantenerse a salvo cuando se está en el agua es llevar capas. Primero, ponte un par de capas. Luego, a medida que el día se convierte en noche, puedes añadir el resto de la ropa. Asegúrate de añadir más ropa si empiezas a sentir que tienes demasiado calor.

Una de las principales formas de evitar las picaduras de mosquito es evitar pasar tiempo en el agua. En lugar de pasar el rato en la playa, dirígete a las olas y a la natación.

Recuerda, confía en tu intuición. Si sientes que el vello de tus brazos o de cualquier zona de tu cuerpo empieza a erizarse, es hora de seguir adelante. Respira y vuelve a nadar hasta la orilla de la playa.

Trabaja hasta sudar, y luego tómate un descanso. La natación es una forma estupenda de refrescarse durante el calor del verano. Pero, antes de lanzarse a las olas, tómate unos minutos para masajear tu piel. Nuestra piel es repelente por naturaleza, así que puede sentirse un poco espinosa por un momento, pero pronto volverá a su consistencia habitual. Cuando vuelvas a la playa, tu piel estará reluciente como un girasol de playa. Seca tu piel al sol, y mantenla alejada de los productos en spray. Invierte en un buen spray de agua, y podrás confiar en que te mantendrá fresco y protegido mientras tomas el sol.